Prevenir antes que curar
En 1963, la vacuna contra el sarampión revolucionó la salud pública. No esperamos epidemias; vacunamos proactivamente desde entonces. En ingeniería eléctrica ocurre lo mismo: cuando conoces el «ADN» operativo de tus equipos, actúas antes de que fallen masivamente. En el argot lo llamamos “fallos epidémicos” e intentamos evitarlos. El mantenimiento predictivo con retrofit previene los “fallos epidémicos” que paralizan las plantas.
«Si no tienes suficientes datos vas siempre tarde», explica Pablo Aranda, ingeniero electrónico de ZGR y especialista en mantenimiento y servicio post-venta. «Empiezas a ver un fallo epidémico —un mismo fallo que afecta al mismo tiempo a muchos equipos— cuando ya es tarde y la capacidad de respuesta es más limitada. El retrofit te permite evitarlo de raíz, aplicando mantenimiento predictivo. Y conocer esto interesa mucho a nuestros clientes».
La “curva de la bañera”: anticipar el envejecimiento eléctrico
Todo equipo electrónico sigue un patrón predecible llamado «Curva de la Bañera» con tres fases:
- Tasa de fallos decreciente (0-2 años aproximadamente) donde aparecen defectos de fabricación, de instalación, de pruebas iniciales… que rápidamente se subsanan;
- Tasa de fallos constante (2-10 años aproximadamente) con disponibilidad máxima de los equipos y fallos aleatorios y esporádicos;
- Tasa de fallos creciente (a partir de los 10-15 años) cuando los componentes de los equipos más expuestos por el desgaste del día a día inician una degradación inevitable y se aproxima el fin de su vida útil en garantía.
Es en esta última fase cuando los fallos se vuelven epidémicos: cuando un componente de un equipo falla, los mismos componentes en otros equipos idénticos fallan después, generando un efecto en cadena que puede llevar a un paro de la producción y una crisis operativa grave.
Conocer en qué punto de esta curva está cada componente o equipo instalado marca la diferencia entre una parada parcial planificada para una sustitución de piezas de unas pocas horas o uno o dos días, y una crisis grave de semanas o meses, con paradas totales de la producción.

La «curva de la bañera» es una herramienta de gestión utilizada en los servicios de mantenimiento predictivo de retrofit de equipos o componentes de electrónica de potencia.
Datos que anticipan el futuro
El mantenimiento predictivo supera al correctivo y al preventivo. Analiza datos reales —temperatura, corriente, tensiones— para predecir exactamente cuándo fallará un activo.
«Conocemos la vida útil nominal de cada componente; sabemos el desgaste real mediante los datos de las operaciones de supervisión diarias y el mantenimiento preventivo sistemático; analizamos la posición en la curva de la bañera; identificamos con anticipación componentes «epidémicos» y actuamos proactivamente, sustituyendo antes de que fallen aquellos más críticos”, explica Pablo Aranda.
Esta metodología convierte datos en decisiones, que se materializan con el retrofit. Prevenir el final de vida útil de componentes y planificar a tiempo su sustitución evita decisiones forzadas y potenciales problemas operativos.
Retrofit: estrategia y modalidades
Siguiendo con el símil de la medicina, el retrofit adopta diferentes modalidades “terapéuticas”, según diagnóstico:
- Retrofit de componentes: sustituye componentes al final de vida útil antes del fallo catastrófico. Podríamos decir que es una “cirugía selectiva”. Por ejemplo, cambiar transformadores o protecciones envejecidas sin tocar la estructura o módulos de un inversor, en el caso de una planta fotovoltaica.
- Retrofit de diseño y mejoras funcionales: Incorpora mejoras tecnológicas cuando el análisis revela fallos por diseño subóptimo. En este caso, estaríamos ante un “implante funcional” o una “medicina personalizada”, la elección depende del historial clínico y cambia en cada caso. Por ejemplo, hablamos de este tipo de retrofit cuando ampliamos la sensórica de control en los componentes de los inversores para mejorar los datos que obtenemos en operación y mantenimiento.
En ambos tipos, el objetivo es común: prevenir el final de vida, evitar paradas imprevistas y aumentar la vida útil sin el desembolso financiero de sustitución completa de los equipos.
Caso de éxito ZGR en retrofit: Kaixo Solar (Chihuahua, México)

Operario de ZGR en la planta fotovoltaica de Kaixo. Medición técnica de un equipo de electrónica de potencia. Servicio retrofit.
El proyecto de ZGR Corporación en la planta fotovoltaica de Kaixo Solar (ubicada en Ascensión, Chihuahua, México) es uno de los hitos más importantes de la compañía en el mercado latinoamericano. En 2018, ZGR actuó como el socio tecnológico clave, encargándose del suministro de la electrónica de potencia. Específicamente, aportó:
- Suministro de 54 MW en inversores solares: Estos equipos son el «cerebro» de la planta, encargados de convertir la energía captada por los paneles en electricidad apta para la red.
- Tecnología adaptada: Los inversores de ZGR fueron seleccionados por su capacidad para operar de forma estable en entornos con redes eléctricas complejas o «débiles», una característica común en zonas remotas de México.
La planta, con una capacidad instalada de aproximadamente 65 MWp, cuenta con más de 204.000 paneles fotovoltaicos distribuidos en unas 200 hectáreas y una producción de cerca de 165 GWh al año, lo que equivale al consumo de unos 120.000 hogares mexicanos.
Ahora, en 2026, algunos de los componentes de los inversores instalados, que durante muchos años han estado funcionando a producción máxima durante una media de 14/15 horas al día, en condiciones climáticas extremas (el desierto de Chihuahua presenta altas temperaturas y mucho polvo) entran en fase de desgaste y degradación, por lo que se está realizando un servicio técnico de retrofit predictivo en condensadores y otros componentes de los equipos instalados.
El resultado es que Kaixo Solar amplía con este retrofit la vida útil de los equipos, evita paradas completas de la planta y mantiene los niveles de máxima productividad y rentabillidad que tiene actualmente.
El valor estratégico: una gestión completa del ciclo de vida del activo
«El retrofit es la diferencia entre amortizar una planta en 10 años o en 15 años”, explica Odilo Alonso, responsable del Servicio Técnico de ZGR Corporación.
«Nuestros clientes no quieren reemplazar infraestructuras que funcionan. Quieren rentabilizar cada euro invertido, reducir el coste de producción, adaptarse a las nuevas normativas, y preparar sus activos para nuevos modelos de negocio —almacenamiento, servicios de red— sin desembolsos altísimos”, resalta Alonso.
“En ZGR les podemos ayudar, porque tenemos la tecnología más avanzada que no existía cuando sus plantas se construyeron, pero, además, contamos con un servicio técnico local y altamente especializado que entiende mejor que nadie su caso y cuál es el tipo de retrofit más adecuado para sus activos”, apunta por su parte Pablo Aranda, especialista en el servicio post-venta.
“El retrofit bien ejecutado extiende la vida útil de los equipos entre cinco y quince años”
El retrofit bien ejecutado extiende vida útil en una media de entre cinco y quince años, según cada casuística, elimina paradas no programadas y evita inversiones no previstas por rotura de equipos. Y lo crucial: incorpora funcionalidades inexistentes en el diseño original. No es «reparar para seguir igual», sino evolucionar sin reconstruir desde cero.
La ventaja del servicio técnico de ZGR: datos, conocimiento y proximidad
ZGR ejecuta retrofit predictivo con garantías por tres pilares:
- Conocimiento del ADN tecnológico: ZGR fabrica, pone en marcha y mantiene los datos de vida útil históricos de sus equipos. Conoce cada componente, diseño, firmware. Esa trazabilidad permite predecir con exactitud cuándo y cómo fallará un componente o equipo.
- Servicio local y global: presencia en España, México, Colombia y EE.UU. Garantiza respuesta en menos de 48-72 horas allí donde tiene delegación operativa.
- Modularidad y compatibilidad: ZGR apuesta desde hace muchos años por un diseño modular, lo que le permite actualizar o cambiar módulos en sus equipos y componentes sin necesidad de un paro total del activo.
El mantenimiento predictivo con retrofit es una realidad operativa cada vez más demandada. Es la diferencia entre gestionar activos reactivamente o proactivamente, anticipándose y maximizando el retorno.
El mantenimiento predictivo con retrofit es una realidad operativa cada vez más demandada
Igual que vacunamos para evitar epidemias, el retrofit previene los fallos epidémicos. La “curva de la bañera” es una herramienta de gestión y los datos nos ayudan a tomar decisiones informadas y objetivas. Gracias a todo ello y el know how de nuestro equipo de servicio post-venta, los equipos envejecidos se transforman en activos rejuvenecidos con años adicionales de productividad y vida.
¿Su planta FV tiene más de 8 años? ¿Sus activos críticos acumulan más de 50.000 horas? ¿Sus infraestructuras enfrentan nuevas regulaciones?
ZGR aporta experiencia de tres décadas de trabajo de campo en el mantenimiento de equipos de electrónica de potencia, fabricación en España y servicio técnico propio. No esperes a la crisis.
Contacta con el Servicio Post-venta de ZGR y descubre cómo el retrofit predictivo extiende vida útil, evita paradas y maximiza el retorno de tu inversión.
En ZGR, estamos contigo desde la autoría técnica inicial, el diseño y fabricación de tus equipos personalizados, su instalación y puesta en marcha, el mantenimiento posterior 24/7/360 y hasta su vida útil final. Con el retrofit, incluso más allá.
Tu energía, nuestro reto.